- La prohibición se centra específicamente en refrescos, bebidas energéticas y otras bebidas con alto contenido de azúcar añadido y nulo valor nutricional.
- Grupos defensores de los derechos civiles y la industria de bebidas se oponen, argumentando que es injusto estigmatizar a los beneficiarios de bajos ingresos dictando qué pueden o no comer, mientras que otros ciudadanos no enfrentan tales restricciones.
- Por ahora son proyectos de ley, lo que significa que aún deben ser votados y aprobados, además de requerir posiblemente una exención federal del USDA para implementarse.