Jacobo sostiene que las barreras de entrada al sistema político mexicano se han vuelto cada vez más restrictivas, pues actualmente solo es posible intentar el registro cada seis años y se exigen más de 200 asambleas distritales, al menos 254 mil afiliados y una estricta fiscalización de recursos. Relata las dificultades para recorrer el país, vencer el escepticismo ciudadano hacia los partidos y financiar el proyecto mediante donaciones transparentes.
También describe los controles del INE y las auditorías a las que fueron sometidos. También, denuncia presuntas irregularidades y acciones de Morena para afectar el proceso de registro de nuevas fuerzas políticas, incluyendo disputas sobre afiliaciones y acceso a información sensible. Jacobo afirma que Somos MX cumple los requisitos legales y confía en obtener su registro como partido político nacional.



