Tatiana Fiordelisio es una científica cuya labor está profundamente ligada a su compromiso social. Su equipo desarrolla biosensores de bajo costo para la detección temprana de diversas enfermedades, buscando hacer la ciencia accesible a poblaciones desfavorecidas, dado que solo el 40% de la población mundial tiene acceso a laboratorios clínicos.
Entre los temas tratados, destacan los biosensores para la detección de virus, como el del Papiloma Humano (VPH) para prevenir el cáncer cervicouterino, permitiendo la auto-toma de muestras. También están creando un casete para detectar 12 moléculas que previenen 17 tipos de cáncer. En el ámbito hormonal, desarrollan sensores para medir hormonas (ej. LH, FSH, GnRH) para una detección temprana de padecimientos como el ovario poliquístico, que afecta al 14% de las mujeres. Para la diabetes, crearon un biosensor que mide simultáneamente glucosa e insulina, permitiendo un ajuste más preciso de la dosis, ya que su relación no es lineal. Otros proyectos incluyen una máquina con sensores para el transporte y monitoreo de órganos para trasplantes.
La vocación social de Fiordelisio, arraigada en su historia familiar (guerra civil española, movimientos sociales en Brasil y México, su nacimiento durante el golpe de estado en Chile y su vivencia en Cuba), la impulsa a que su ciencia tenga un sentido social y no sea meramente individualista. Durante la pandemia de COVID-19, su equipo realizó 45,000 diagnósticos a bajo costo, democratizando el acceso a las pruebas.




