Considerado el más grande de América Latina y el séptimo a nivel global, este órgano monumental ha sido modernizado con tecnología de última generación, potenciando su capacidad sonora. Su historia, desde una instalación fallida en Bellas Artes hasta su consolidación como pieza central del Auditorio, refleja la evolución de un instrumento único y el trabajo especializado que lo mantiene vivo.




