México tiene una oportunidad enorme para crecer gracias a la abundancia de talento, comparable con empresas globales exitosas. El reto no es la falta de capacidad, sino cómo se organiza y desarrolla ese talento dentro de las organizaciones.
El liderazgo y la gestión del talento son factores clave para la sostenibilidad de las organizaciones en el contexto actual. Las empresas que logran avanzar cuentan con tres elementos esenciales: densidad de talento, líderes humanos en constante evolución y culturas organizacionales ágiles basadas en la responsabilidad individual.
Se define el liderazgo como influencia sustentada en la congruencia entre discurso y acción, y se subraya la importancia de desarrollar líderes que formen a otros líderes para garantizar continuidad y evitar estructuras dependientes de una sola figura.
El bienestar personal y organizacional depende en gran medida de los hábitos, especialmente los sociales, y el liderazgo efectivo comienza por el autoliderazgo y la construcción de entornos que favorezcan el crecimiento colectivo.