El TDAH es una condición a nivel del neurodesarrollo que dificulta que los niños se concentren, pongan atención, permanezcan sentados y controlen su impulsividad.
Mientras que en el autismo hay una gama de condiciones del desarrollo neurológico que causan problemas con las habilidades sociales, la comunicación y el pensamiento. Además, los comportamientos repetitivos son parte del trastorno del espectro autista.