Durante la conversación, Martín Reyes argumenta que la medida presenta severas deficiencias jurídicas e ineficiencias como exigir la renuncia a otra nacionalidad ignora la irrevisabilidad o irrenunciabilidad de la ciudadanía en diversos países (como México o Argentina). Además, contradice avances como las diputaciones migrantes que representan a connacionales en el extranjero.
En cuanto a seguridad y soberanía la iniciativa no atiende los verdaderos riesgos a la soberanía, los cuales se ligan a nexos con el crimen organizado y no a la posesión de múltiples pasaportes.
Funciona principalmente como una distracción narrativa para monopolizar el discurso de defensa de la patria.



