Los padres de un pequeño con parálisis cerebral lo disfrazaron de un zombi, quien además del maquillaje, necesitaron de su silla de ruedas "mágica", con la que crearon el ambiente perfecto para que Connor pidiera dulces esta noche como un "muerto viviente"
Para el pequeño Arik, conquistar el espacio era lo más importante, por lo que vestido de astronauta, abordó su nave espacial, que era su silla de ruedas, para conquistar su sueño.




