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El INEGI preguntó por primera vez por la salud mental en los hogares mexicanos: la demencia quedó detrás de la ansiedad y la depresión

Por primera vez, una pregunta oficial se metió puertas adentro en millones de hogares del país para indagar sobre algo que casi nunca se documenta. El resultado ubicó a una condición asociada al envejecimiento en un lugar de la lista que nadie esperaba.

Las personas deprimidas y con ansiedad predominan en varios hogares mexicanos, según una primera encuesta nacional del INEGI. (Crédito: Freepik.es / Freepik)

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) incorporó por primera vez un bloque dedicado a la salud mental en los hogares mexicanos dentro de la Encuesta Intercensal 2025, en un momento de envejecimiento acelerado del país que hacía suponer a la demencia en un lugar más alto de la lista, sobre todo para quienes acompañan a un familiar con pérdida de memoria en adultos mayores.

El INEGI publicó los resultados definitivos de la Encuesta Intercensal 2025 el 22 de septiembre de 2026, tras un levantamiento realizado entre el 6 de octubre y el 14 de noviembre de 2025. El organismo detalla, en el Cuadro 2 de su reporte de resultados, la lista de condiciones de salud mental que los propios hogares declararon, entre ellas depresión, ansiedad y demencia, en el marco de los resultados definitivos de la Encuesta Intercensal 2025.

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¿Qué encontró el INEGI sobre la salud mental en los hogares mexicanos?

La revisión determinó que, por primera vez, existe un registro representativo a nivel nacional de los padecimientos mentales que las propias familias reportan dentro de sus viviendas. De acuerdo con el análisis que retoma Código F sobre el Cuadro 2 de la encuesta, la distribución de las tres condiciones principales quedó así:

  • Depresión: 4.4%
  • Ansiedad: 4.2%
  • Demencia: 3.2%

El INEGI contabilizó 44,386 casos de demencia declarados dentro de las viviendas visitadas durante el levantamiento, una cifra que corresponde al 3.2% de las condiciones de salud mental reportadas en el país. El dato no equivale a un diagnóstico clínico ni sustituye a un padrón médico, sino que refleja lo que cada hogar declaró frente al entrevistador censal. Aun así, ese registro nacional de salud mental ofrece, por primera vez, un punto de comparación oficial entre distintos padecimientos.

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La depresión y la ansiedad superaron a la demencia en la Encuesta Intercensal 2025. (Fotografía: Olezzo)

La depresión y la ansiedad superaron a la demencia en la proporción de casos reportados, un resultado que contrasta con la preocupación creciente por el envejecimiento del país. Estudios recientes advierten que los casos podrían triplicarse hacia 2050 si no cambian los hábitos de prevención. El INEGI no ofrece una explicación causal sobre la diferencia, pero especialistas en salud pública apuntan a que los trastornos de ansiedad y depresión suelen identificarse con mayor facilidad que un cuadro demencial en etapa temprana.

¿Por qué la demencia queda abajo en la lista pese al envejecimiento acelerado de México?

México envejece a un ritmo que las propias autoridades reconocen como acelerado: la edad mediana de la población pasó de 29 a 32 años en solo cinco años, de acuerdo con cifras que también recoge la Encuesta Intercensal 2025. En ese contexto, instituciones como el INAPAM refuerzan sus programas para adultos mayores, incluida la renovación de la credencial que da acceso a Vinculación Productiva a partir de octubre de 2026.

Pese a ese contexto, la demencia no encabezó la lista de condiciones de salud mental que reportaron los hogares. Especialistas explican que buena parte de los casos permanece sin diagnóstico formal durante años, porque las familias suelen normalizar los primeros olvidos como parte natural de la vejez. Ese subregistro podría explicar, al menos parcialmente, por qué la cifra de 3.2% resultó menor a la que muchos anticipaban.

La ansiedad y la depresión, en cambio, cuentan con mayor visibilidad social y campañas de detección más extendidas dentro del sistema de salud público. El propio INEGI reconoce que la encuesta capta lo que el hogar declara y no un diagnóstico médico verificado, por lo que los porcentajes reales de demencia podrían diferir de los que arrojó el levantamiento.

Aun así, el ejercicio marca un precedente: es la primera vez que el organismo integra estas variables dentro de un instrumento de alcance nacional. Si en tu familia hay una persona adulta mayor, vale la pena prestar atención a los cambios de memoria y de ánimo, y no esperar a que la situación avance para buscar ayuda profesional.

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