La alianza une a las dos petroleras más grandes de América Latina con el objetivo de impulsar proyectos conjuntos en el sector energético.
El acuerdo contempla la cooperación en áreas clave como exploración, producción, tecnología e intercambio de conocimientos.
La colaboración busca fortalecer la seguridad energética regional y promover la innovación en la industria petrolera.
El acercamiento entre México y Brasil representa uno de los acuerdos energéticos más relevantes de los últimos años en la región.



