La construcción de un túnel subterráneo en la colonia Buenos Aires, en Nogales, Sonora, transformó la vida de sus habitantes desde 2023, cuando iniciaron las obras sin consulta previa, bajo la administración del ex presidente Andrés Manuel López Obrador. Lo que prometía ser un proyecto de conectividad terminó generando inconformidad social, pues el trazo atravesó zonas habitacionales y provocó afectaciones directas en viviendas, pese a que las autoridades aseguraron que no habría daños.
Con el avance de la obra, comenzaron a aparecer grietas y daños estructurales en decenas de casas, atribuidos a las excavaciones y detonaciones realizadas sin previo aviso. A esto se suma que muchas familias afectadas no han recibido apoyo, ya que las autoridades argumentan que sus viviendas están fuera del perímetro de impacto, dejando a los vecinos sin solución ni reparación.
El problema se agrava por la inundación del túnel, causada por filtraciones de agua natural del subsuelo, lo que ha generado humedad constante y riesgo de hundimientos o socavones que podrían destruir calles y viviendas.
Actualmente, la obra está abandonada, con menos del 40% de avance y sin actividad desde hace meses, pese a una inversión millonaria, dejando a la comunidad en incertidumbre y expuesta a un peligro latente.




