La relación entre México y Estados Unidos atraviesa un momento complicado por la estrategia de Donald Trump, quien ha conectado temas como comercio, migración y seguridad para presionar al gobierno mexicano.
Esta forma de negociación podría cambiar si los demócratas consiguen el control del Congreso en las elecciones del próximo 3 de noviembre.
Pero, ¿una victoria demócrata significaría un respiro para México? Aunque podría frenar algunas medidas comerciales de Trump y dar mayor estabilidad a los exportadores, también abriría nuevos frentes de presión en materia laboral, judicial y migratoria.
¿Qué le espera a México frente a este posible cambio político en Washington?



