Las elecciones intermedias de Estados Unidos, programadas para el próximo 3 de noviembre, podrían modificar el equilibrio de poder en Washington y convertirse en una prueba para el presidente Donald Trump.
En estos comicios se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 33 del Senado, por lo que el Partido Republicano tendrá que defender las mayorías que actualmente mantiene en ambas cámaras.



