Naciones Unidas reportó que alrededor de 125 mil personas, equivalentes a unas 18 mil familias, habían sido desplazadas dentro de Yemen desde el inicio de septiembre; además, la Organización Internacional para las Migraciones señaló que miles han buscado salir del país hacia Yibuti.
La escalada ocurre principalmente entre los hutíes y fuerzas vinculadas al gobierno reconocido internacionalmente, con Arabia Saudita respaldando a este último; el avance hutí también ha incrementado la tensión alrededor del estrecho de Bab el-Mandeb, una ruta estratégica para el comercio marítimo.
Naciones Unidas advierte que más de 22 millones de personas en Yemen necesitan asistencia humanitaria y que el acceso a ayuda se ha complicado por la violencia, las restricciones de movimiento y las interrupciones en las comunicaciones.


