Con el otoño, las noches más frescas obligan a pensar qué plantas resisten en el patio y cuándo conviene meter tus plantas a la casa. Una de las flores que mejor se acomoda a esta época es la caléndula (Calendula officinalis), una planta anual que, según la Real Sociedad de Horticultura del Reino Unido (RHS), florece durante un periodo largo en verano y otoño, hasta las primeras heladas fuertes.
A diferencia de otras especies, la caléndula prefiere el clima fresco. De acuerdo con la Extensión de la Universidad Estatal de Utah, crece mejor por debajo de unos 29 °C, suele dejar de florecer con el calor extremo y sobrevive hasta alrededor de -4 °C.
Además, es práctica si te gusta cultivar en maceta: la Extensión de la Universidad Estatal de Carolina del Norte la incluye entre las plantas aptas para contenedores y patios, y describe flores de 7.5 a 10 centímetros de diámetro, en tonos amarillos, naranjas y rojizos, que atraen mariposas y polinizadores.

¿Cómo cuidar la caléndula en maceta durante el otoño?
Su floración depende del mantenimiento. Las universidades de Utah y Carolina del Norte recomiendan retirar las flores marchitas para estimular nuevos botones; si prefieres cortar las flores cuando están completamente abiertas, la planta vuelve a florecer en unas dos semanas. Despuntar los brotes jóvenes, a su vez, ayuda a que crezca compacta y tupida.
En cuanto a la ubicación, necesita seis horas o más de sol directo al día, aunque tolera la semisombra. Carolina del Norte señala que agradece algo de sombra en días calurosos, pero con demasiada sombra sus tallos se alargan.
Por otra parte, la ficha de Utah indica que prefiere un sustrato con buen drenaje, moderadamente rico en nutrientes y con un pH de entre 6 y 7. El riego debe ser regular, pero sin exceso, y la planta requiere poca fertilización adicional.
¿Qué plagas atacan a la caléndula en las noches frescas y húmedas?
El clima de esta temporada también trae un riesgo: el oídio, un hongo que forma manchas blancas en las hojas y puede extenderse a toda la planta. La Universidad Estatal de Utah lo asocia con el clima fresco y húmedo, y recomienda asegurar una buena circulación de aire, controlar el riego y retirar las partes afectadas.

A su vez, la caléndula puede recibir pulgones y moscas blancas, insectos que se esconden y se alimentan en el envés de las hojas. Según la misma fuente, se controlan con un chorro fuerte de agua o con aplicaciones regulares de jabón insecticida.
Si decides sumarla a tu casa, revisa sus hojas con frecuencia, sobre todo después de noches húmedas.




