El ex presidente Donald Trump sufrió un atentado en su campaña. Thomas Mathiew Crooks, un joven de 20 años, disparó con un rifle AR-15 desde una edificación cercana. Tras las detonaciones, Trump, con la mejilla ensangrentada, se levantó y gritó “Fight, fight, fight” ("Peleen, peleen, peleen"), mostrando una reacción inesperada. El ataque dejó un muerto, dos heridos y al tirador abatido por el Servicio Secreto. Ahora se especula si Crooks actuó solo o hubo un autor intelectual tras el atentado. La línea entre la vida y la muerte fue solo de unos milímetros para Trump.