En esta emisión de Punto de Fuga el Mtro. Raúl Quintanilla y Pablo Hiriart conversan sobre la libertad.
El liberalismo es muy sencillo, todos somos libres e iguales en derechos.
En 1776, Smith y en 1859 , Mills, hablan sobre el Liberalismo clásico, que dice que hay que ponerle límites al Estado, hay que respetar la propiedad privada y hay que tener un mercado libre.
En México, Juárez es el que organiza el país en torno a los derechos individuales y separa los poderes, en ejecutivo, legislativo y judicial.
Eso es lo que nos hace iguales.
Tienes derecho a existir por tu capacidad de ser libre y poder tomar decisiones.La elección del pensamiento es lo difícil.
Jefferson dice en la constitución de EEUU que todos los hombres fueron creados iguales en derecho y en dignidad y tienen derechos inalienables a la vida y a la libertad.
Lafayette lleva esta idea a la Revolución francesa.
Eleonor Rosselvelt corrige en la carta fundacional de Naciones Unidas que todos los seres humanos, no solo el hombre fuimos creados en derecho y libertad.
Berlin habla de la libertad positiva, en donde sabes que no puedes pasarte hasta donde afectes a otro ser humano y la negativa es donde todo es posible, sin restricción.
El poder político existe para proteger las libertades individuales de todos, eso está por encima del Estado.
Jefferson nos dice que la soberanía reside en los ciudadanos no en el gobierno y separa la religión del estado y dice que nadie puede ser perseguido por sus creencias.
La libertad es un don inalienable y hay que defenderla incluso con la vida.
La piedra de toque para que una sociedad viva libre, está en la libertad de expresión. Un país bien informado puede decidir en libertad, según Jefferson, concepto que retoma el Papa León XIV al asumir su pontificado.
La libertad de expresión es un principio no una idea.