Mientras el fentanilo sigue cobrando decenas de miles de vidas en Estados Unidos —con una ligera baja reciente que no cambia la gravedad del problema—, la caída del líder del CJNG abre un periodo de alta incertidumbre. ¿Habrá sucesión ordenada, relevo familiar o fragmentación violenta del cártel? Dos frentes de una misma crisis: la epidemia de opioides sintéticos y la reconfiguración del crimen organizado, con impactos directos en la seguridad regional.