La inteligencia artificial ya está transformando los negocios: 33% de los directores de empresas a nivel global reportan incrementos en sus utilidades gracias a su uso. Sin embargo, muchos aún no la adoptan. En este contexto, el reto para Latinoamérica no es solo incorporar la IA, sino desarrollar tecnología propia que impulse el emprendimiento, fortalezca la competitividad regional y preserve la soberanía tecnológica en un entorno cada vez más dependiente de la innovación.