El joven fue atacado con un arma blanca que le alcanzó a lastimar órganos virales, le perforó el pulmón, el tórax y el intestino y le alcanzó a lacerar el riñón y perdió el brazo.
La familia de Jeremy señaló que las autoridades educativas no han hecho nada al respecto y el agresor fue un menor externo a la escuela y fue una sobrina de la víctima quien intervino, desarmó al atacante y avisó a la familia.
A pesar del intento de homicidio ocurrido en la secundaria, esta abrió con normalidad lo que la familia consideró una falta de respeto.