Marina del Pilar, gobernadora de Baja California, reconoció que los audios corresponden a una conversación privada, pero aseguró que fueron editados y sacados de contexto.
La gobernadora acusó al exmandatario Jaime Bonilla de haberle tendido una trampa al organizar el encuentro con supuestos intermediarios de autoridades estadounidenses.
Ávila rechazó haber compartido información reservada o haber cometido actos de traición a la patria y afirmó que actuó de buena fe.



