Por desgracia el consumo en el país sigue muy apagado tras la pandemia.
Ahora además está el factor inflacionario que golpea aún más el poder de compra de las familias.
En consecuencia, este 2022 no apunta a ser un buen año para la industria automotriz.
La industria automotriz a nivel global enfrenta una circunstancia muy difícil.
Aquí la regularización de autos usados que entraron al país de forma ilegal, es una acción política, que genera una depreciación de los autos usados e inhibe la adquisición de autos nuevos.