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04 abril, 2017
Redacción ADN40
Salud

Amnesia Infantil. ¿Dónde quedan los recuerdos de nuestra niñez?

Tus recuerdos podrían ser falsas memorias.

¿Recuerdas tu primer cumpleaños o aquel oso de peluche que solías llevar a todos lados cuando eras pequeño? Muchos de esos momentos se encuentran albergados en nuestra mente gracias a las historias que cuentan nuestros padres o a las viejas fotografías del álbum familiar.

  La razón por la que solemos olvidar nuestros primeros recuerdos es causado por la “Amnesìa Infantil”, tal y como la describe la DoctoraCatherine Loveday, de laUniversidad de Westminster “Ninguno de nosotros recuerda nada antes de los 2 o 3 años. Y eso es temprano: la mayoría de la gente no recuerda nada de lo que vivió antes de que tenía 4 o 5 años de edad”.
Aunque la edad puede ser variable, estos eventos tienen que ver con momentos muy específicos que resultaron de gran importancia en la vida de cada individuo.

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“La curva del olvido”, como la denominó el alemán Hermann Ebbinghaus, después de un experimento en el que aprendió cientos de palabras sin sentido para posteriormente medir cuánto le tomaba volver a aprenderlas en distintos periodos de tiempo, explica la rapidez con la que olvidamos las cosas en el primer año, para ralentizarse con el paso del tiempo. De este modo, puede explicarse la facilidad y rapidez con la que los niños suelen olvidar cosas.

La Doctora Loveday explica que el cerebro se desarrolla de una manera tan acelerada, que en los primeros años de vida existen más conexiones de las que podría haber en cualquier otro momento de nuestra vida. Sin embargo, para un adecuado funcionamiento del cerebro es necesario “podar” o deshacerse de algunas de estas conexiones, ocasionando así que algunas de nuestras primeras memorias se pierdan.

Otra de las razones por las que no es posible codificar una memoria a tan temprana edad, es por la falta de conceptos que permiten la relación con el hecho ocurrido.

Desafortunadamente, esta acción que es llevada a cabo por la zona del hipocampo, no cuenta con la madurez necesaria, hasta un par de años después. Aún así, existen otros casos, en los que alguno individuos pueden relatar sucesos que ocurrieron antes de los 12 meses o en sus primeros dos años de vida.

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wildpixel/Getty Images/iStockphoto
Brain Aging

Por otro lado, el psicólogo Martin Conway de la City University, tras uno de sus experimentos, señaló, que en ocasiones formamos imágenes mentales de historias o experiencias contadas de nuestra infancia, las cuales, gradualmente se van almacenando con tanta fuerza en la mente que comenzamos a experimentarlo como un recuerdo.

Esto, a lo que el psicólogo llama “memorias ficticias”, puede darse también cuando tenemos recuerdos incompletos, es decir, podríamos recordar un evento familiar y nuestra memoria genérica incluiría en la escena a nuestros padres y hermanos, aún cuando uno de ellos pudiera no haber estado en aquella ocasión.

De este modo nuestros recuerdos podrían no ser del todo confiables, pues al momento de recordar algunos aspectos particulares, estos resultan no ser totalmente precisos.
fhn

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