El gobierno debe destinar recursos al pago de intereses de la deuda, pensiones y otras obligaciones, compromisos que compiten con el presupuesto disponible para servicios públicos.
El aumento del gasto destinado a obligaciones financieras limita el margen para invertir en áreas como salud, educación e infraestructura, aunque el efecto depende de la composición y evolución del presupuesto.
México necesita fortalecer el crecimiento económico y atraer inversión para ampliar sus ingresos y atender sus compromisos financieros.



