La gestión de Guadalupe Taddei al frente del INE quedó marcada por señalamientos de presunta corrupción, tráfico de influencias y conflictos de interés.
Las acusaciones también apuntan a una supuesta cercanía entre Taddei y Morena, lo que ha generado cuestionamientos sobre la autonomía del organismo electoral.
La salida de Taddei no sustituye la investigación de las denuncias ni determina por sí misma responsabilidades; las acusaciones deben esclarecerse mediante los procedimientos correspondientes.



