El caso de Rubén Rocha Moya y las 34 horas que duró en el cargo tras volver de su primera licencia exhibe las contradicciones de Morena frente a los cuestionamientos contra el gobernador sinaloense.
Las distintas posturas dentro de la 4T evidencian una fractura interna en torno al futuro político de Rocha Moya, así como del papel del partido a meses de iniciar el proceso electoral.
La crisis de Sinaloa aumenta la presión sobre Morena, mientras persisten los cuestionamientos por la situación del gobernador.



