Los familiares de los menores señalan que a las escuelas y la refinería solo los separa una barda y los estudiantes están expuestos a fugas de gas, incendios y explosiones. Las autoridades prometieron reubicarlos pero en dos meses no han hecho nada
Los familiares de los menores señalan que a las escuelas y la refinería solo los separa una barda y los estudiantes están expuestos a fugas de gas, incendios y explosiones. Las autoridades prometieron reubicarlos pero en dos meses no han hecho nada