La familia de Irving asegura que nunca trabajó en las funerarias Rueda ni El Ángel ni en el Servicio Médico Forense (Semefo) de Iguala y no esta relacionado con la desaparición de los 43 normalistas.
Irving ingresó al sector salud en 2013 por plaza heredada y durante los hechos de septiembre de 2014 se encontraba estudiando la licenciatura en Nutrición.