Familiares aseguran que las autoridades de Venezuela han reducido las labores de búsqueda y rescate. La desesperación crece mientras decenas de personas siguen sin ser localizadas tras los sismos.
Habitantes remueven escombros con sus propias manos ante la escasez de maquinaria y apoyo.
Organismos internacionales alertan sobre una crisis humanitaria por el alto número de desaparecidos y desplazados.

