El refresco pasó de costar 1.64 pesos el litro a 3.08 pesos por lo que se vende mucho más caro en tiendas, supermercados y aplicaciones de entrega.
Los cigarros también aumentaron de precio pues algunas cajetillas superan los 100 pesos. Y aunque estos productos no forman parte de la canasta básica representan un gasto más para quienes los consumen.