La SEMOVI contempla una excepción legal para circular con vidrios polarizados en la CDMX. Aunque el Reglamento de Tránsito prohíbe el oscurecimiento excesivo, existe un permiso oficial con un costo de 417 pesos para casos específicos que precisen tramitarlo por prescripción médica.
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¿Quiénes pueden usar vidrios polarizados legalmente en la CDMX?
La Secretaría de Movilidad señala que los conductores con afecciones médicas, como enfermedades dermatológicas o fotosensibilidad, tienen permitido instalar películas más oscuras. Para evitar multas de hasta 3,394 pesos, los beneficiarios deben tramitar una acreditación especial que conste directamente en la tarjeta de circulación del vehículo.
Para acceder a este beneficio, los conductores deben cumplir con tres requisitos fundamentales:
- Certificado médico oficial: Documento expedido por una institución pública de salud que avale la necesidad del polarizado.
- Registro ante SEMOVI: Inscripción formal del conductor y el vehículo ante las autoridades de movilidad local.
- Acreditación del vehículo: Comprobar la propiedad de la unidad autorizada mediante factura o carta factura.
El costo del trámite es de 417 pesos y permite circular sin riesgos de sanción en toda la capital.

Lo que debes saber antes de polarizar tu auto en CDMX
El Reglamento de Tránsito de la CDMX estipula que, para quienes no tienen una excepción médica, el nivel de transmitancia debe ser verificado mediante fotómetros en operativos viales. La normativa prohíbe la instalación de películas de control solar en laterales o traseros si el paso de luz es menor o igual al 20%.
Los estándares de visibilidad permitidos para circular sin contratiempos en 2026 detallan:
- Parabrisas: Debe permitir el paso de al menos el 70% de la luz; no se aceptan tintes oscuros.
- Vidrios laterales delanteros: Se exige una transmitancia mínima del 35% para garantizar la seguridad del conductor.
- Vidrios traseros: Existe mayor flexibilidad de opacidad, siempre que no se anule la visibilidad total hacia el interior.
Si el vehículo cuenta con vidrios oscurecidos de fábrica, el conductor se salva de multas presentando la factura original con dicha especificación.
Los agentes de tránsito deben medir el nivel de luz con un dispositivo especializado antes de emitir la infracción. Si el polarizado es de serie, el cristal suele mostrar líneas térmicas internas, a diferencia de las películas adheribles. En caso de cumplir con los requisitos médicos, se recomienda realizar el trámite presencial en los módulos de la SEMOVI para evitar multas que actualmente oscilan entre 20 y 30 UMA.
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