De acuerdo con las personas que recurrentemente van al Bosque de San Juan de Aragón, poco a poco comenzó a disminuir el nivel del agua, hasta que algunas de las zonas quedaron secas.
El nivel del agua comenzó a bajar desde marzo de 2023 y actualmente patos, garzas y pelícanos padecen la sequía del lago, lo que ya preocupa a los visitantes.