A pesar de que el 1 de enero de 2026 entró en vigor el nuevo esquema de separación de basura, muchos capitalinos siguen sin cumplir la medida. Esto ha provocado que los recolectores no se las acepten y posteriormente la tiren en la calle.
La gente avienta a la calle desde desde basura orgánica hasta muebles, lo que ocasiona focos de infección. Algunas personas aseguran que poco a poco esta responsabilidad será más visible, pues siempre cuesta al principio.