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Swiss Journal of Palaeontology
13 mayo, 2021
Redacción ADN40
Ciencia

Descubren fósil de un calamar comido por un tiburón

EL fósil encontrado implica a tres criaturas del período jurásico. Un calamar, una langosta marina y un tiburón. El hallazgo es único en su tipo.

Un verdadero ejemplo de la cadena alimenticia prehistórica. Encontraron un curioso fósil que implica a tres criaturas del periodo jurásico de hace más de 180 millones de años. Un calamar cazó una langosta marina, y luego se convirtió en presa de un tiburón.

Cómo el calamar se convirtió en fósil

Los fósiles son restos de organismos, o de su actividad biológica, que han quedado preservados en las rocas. Pero no es fácil de encontrar un fósil donde se aprecie la interacción de tres animales de más de 180 millones de años.

El fósil corresponde al período Jurásico temprano, período donde evolucionaron los dinosaurios. Dentro de esta etapa, que comenzó hace 180 millones de años, un tipo de calamar cazó con sus tentáculos un crustáceo.

En ese momento el animal fue presa de un tiburón, antes de llegar a digerirlo, el tiburón llegó a morder un trozo del calamar, una vez muerto, éste se hundió en el océano aún con su pequeña presa sin digerir. El tiburón siguió su camino, pero su mordida es evidente para los científicos.

Allí yació hasta convertirse en fósil, y ser descubierto millones de años después, durante la década del 70.

Nuevas respuestas sobre la especie de tiburón prehistórico

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Los científicos creen que el depredador mayor era un tiburón, porque una vez que le arrancó un pedazo al molusco, el depredador no se quedó para terminar de comerlo, probablemente porque los cefalópodos tenían cabezas resistentes, con picos duros, puntiagudos y difíciles de digerir. Así lo explicaron en un artículo publicado en Swiss Journal of Palaeontology.

“Creemos que se trata de los restos de lo que fue la comida de un depredador vertebrado, posiblemente un tiburón Hybodus hauffianus, del Jurásico temprano. Esto es notable, porque informa sobre el comportamiento de un cefalópodo y de un depredador vertebrado”, concluyeron los científicos.

El curioso fósil fue hallado en los 70, en una cantera cerca de Stuttgart (Alemania). Un coleccionista privado los adquirió y los mantuvo durante varias décadas, luego fueron comprados por el museo local de historia natural.

Este fósil del calamar, la langosta marina y el tiburón, podrían dar nuevas respuestas sobre la cadena alimenticia del período jurásico temprano. Se cree que el trozo fosilizado, fue un bocado que el tiburón no digirió.

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Gm

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