A partir de figuras como el censor romano y prácticas extremas como la damnatio memoriae, analizan cómo distintos regímenes han buscado controlar la información, silenciar voces críticas y moldear la percepción pública. La conversación analiza la censura religiosa de la Edad Media, el surgimiento de las democracias modernas y las nuevas formas de control que ya no ocupan necesariamente a la prohibición abierta, sino a la descalificación, la manipulación de la agenda pública y la construcción de realidades paralelas. Ambos reflexionan sobre el papel de la libertad de expresión como condición indispensable para una ciudadanía informada y para el funcionamiento de la democracia, advirtiendo sobre los riesgos de la autocensura.



