Se habla del derrumbe de un edificio en la alcaldía Cuauhtémoc (CDMX)el cual se debió a los daños estructurales previos desde los sismos de 1985 y 2017.
La alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega lamenta la muerte de tres personas y acusa que la tragedia ha sido politizada.
Explica que la alcaldía negó el permiso de demolición a la empresa responsable por no cumplir con requisitos mínimos de seguridad; sin embargo, el Gobierno de la Ciudad otorgó autorización mediante el acuerdo de facilidades de la Comisión de Reconstrucción.
Señala que dicho acuerdo permite excepciones (incluso sin plan de protección civil), lo cual considera riesgoso. También acusa omisiones del gobierno capitalino, como no retirar permisos cuando no se iniciaron trabajos en el tiempo estipulado y reducir personal del INVEA para verificaciones.
La alcaldesa rechaza las acusaciones de Morena, asegura que hay desinformación y sostiene que existe responsabilidad compartida en verificación.
Afirma que su administración ha trabajado con recursos limitados, ha realizado verificaciones de inmuebles y continuará revisando edificios en riesgo.
Finalmente, insiste en mantener coordinación institucional con otros niveles de gobierno, pero aclara que no aceptará subordinación ni dejará de señalar negligencias.