La reforma impulsada por Morena establece que quienes busquen la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de Ciudad de México no podrán tener otra nacionalidad al solicitar su registro; modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución.
La Cámara de Diputados aprobó el proyecto con 344 votos a favor, 116 en contra y una abstención en lo general, mientras que en lo particular obtuvo 334 votos a favor, 109 en contra y una abstención; la minuta fue enviada al Senado.
Larry Rubin, presidente de la American Society of Mexico, pidió a los senadores rechazar la reforma y sostuvo que podría afectar los derechos políticos de millones de mexicanos; en una estimación difundida previamente, habló de más de 15 millones de ciudadanos con otra nacionalidad.



