Hablarán sobre el resurgimiento de los sicofantes megalómanos en el siglo XXI.
Cuando la vanidad se desborda y los pueblos buscan salidas fáciles a problemas estructurales, surgen figuras aparentemente capaces de todo, pero que en realidad tienden a perder contacto con la realidad.
Estos líderes llegan a la lucha por el poder con una crueldad y frialdad adquirida muchas veces en su vida temprana y eventualmente sufren episodios de paranoia.
¿Cuál es la diferencia entre megalómanos como Churchill y Stalin? En que uno de ellos tuvo un pueblo y un gobierno capaz de hacer un contrapeso y señalarle sus fallas, aun a pesar de ser considerado el gran héroe de la Segunda Guerra Mundial. En eso radica el futuro de la democracia y la libertad como la conocemos.