Nadie se imaginaba que entre agua, jabón, cubetas y franelas se encontraban restos humanos en una fosa clandestina.
Este hallazgo ocurrió cuando se realizaba un operativo en el mercado Morelos en Puebla en búsqueda de delincuentes, armas y drogas.
El objetivo era dar con Cristian “N” alias “el Grillo” líder de los comerciantes y presunto narcomenudista



