Una mayoría demócrata en el Congreso podría aumentar la supervisión sobre las decisiones comerciales de Trump y buscar límites a algunas de sus medidas arancelarias; sin embargo, el margen de acción del Legislativo depende de las facultades legales y de los mecanismos utilizados por el presidente.
La revisión del T-MEC será uno de los principales desafíos para México, Estados Unidos y Canadá. Las negociaciones comerciales incluirán reglas de origen, condiciones de acceso a los mercados, inversiones y las diferencias entre los socios.
La presión estadounidense sobre México en materia de seguridad no desaparecería por un cambio en el control del Congreso. El combate al tráfico de fentanilo, el intercambio de información y la cooperación contra los grupos criminales seguirían como temas centrales de la relación bilateral.



