El desgaste de Donald Trump no se traduce automáticamente en respaldo para los demócratas. Las mediciones registran 32% de aprobación para el presidente y 43% de opinión favorable para el Partido Demócrata.
Los demócratas enfrentan divisiones internas por su liderazgo y rumbo político. En Michigan, la candidatura de Abdul El-Sayed al Senado evidenció tensiones con sectores de la dirigencia tradicional después de su triunfo en las primarias.
Los republicanos también enfrentan contiendas competidas en Texas, Kansas, Alaska y Ohio, estados que Trump ganó en 2024. El costo de vida y el precio de los combustibles, en un contexto marcado por la guerra en Irán, forman parte de los factores que pueden influir en el voto.
Una derrota republicana en el Congreso limitaría el margen de acción de Trump y podría modificar el escenario de la relación con México.



