México y Estados Unidos mantienen negociaciones bilaterales sobre el T-MEC después de que Washington decidiera no renovar el acuerdo por otros 16 años durante la revisión conjunta de julio; el tratado, sin embargo, continúa vigente.
Las conversaciones incluyen temas como reglas de origen, automóviles, acero, aluminio, agricultura, seguridad económica, asuntos laborales y servicios de pagos electrónicos, áreas que pueden tener efectos sobre las cadenas de suministro y la inversión en América del Norte.
El escenario comercial forma parte de una relación más amplia entre ambos países, en la que también pesan la seguridad, la competencia económica con China y la posición de América del Norte frente a los cambios del comercio internacional.



