Los hechos ocurrieron en Apatity, una provincia al noroeste de Rusia, donde un ciudadano robó un vehículo militar tipo transporte blindado de personal (TBP) para entrar por la fuerza a una licorería, la cual golpeó varias veces con el vehículo hasta romper los vidrios.
En fotos que se viralizaron rápidamente por redes sociales se muestra el tanque incrustado en la vitrina del local comercial. Las cámaras de seguridad captaron el momento justo en el que el sujeto sale del auto para calcular con más precisión sus “ataques”.
El joven de 29 años responsable del incidente y en estado de ebriedad fue arrestado y explicó a medios locales que “decidió llevar el tanque que encontró en el predio de una autoescuela de la Sociedad Voluntaria de Ayuda al Ejército, Fuerza Aérea y Marina (DOSAAF, por sus siglas en ruso) solo porque se le hizo fácil ya que no quería dañar el establecimiento, sólo que confundió los pedales de control” (sic).
rsc.