El chavismo mantuvo posiciones clave en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos (EUA): Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada, Diosdado Cabello conservó el Ministerio del Interior y Jorge Rodríguez continuó al frente de la Asamblea Nacional.
La producción petrolera superó el millón 230 mil barriles diarios, mientras Venezuela generó más de ocho mil millones de dólares en los primeros cuatro meses del año bajo el nuevo esquema de control estadounidense de los ingresos petroleros.
El cambio democrático no se ha concretado: las negociaciones entre gobierno y oposición permanecen estancadas, continúan los presos políticos y Washington mantiene una recompensa de 25 millones de dólares por Diosdado Cabello.


