Dos corazones bombean sangre hacia las branquias para captar oxígeno, mientras el tercero la distribuye por el cuerpo. El color azul se debe a la hemocianina, proteína que contiene cobre y, al unirse al oxígeno, adquiere ese tono característico.
Dos corazones bombean sangre hacia las branquias para captar oxígeno, mientras el tercero la distribuye por el cuerpo. El color azul se debe a la hemocianina, proteína que contiene cobre y, al unirse al oxígeno, adquiere ese tono característico.