El aventón a la mamá de una familia de actores Más Cuentos de El Faraón Gabriel Hernández

Más Cuentos de El Faraón Gabriel Hernández: La historia que les voy a relatar, debe haber sucedido allá por 1985 o 1986 por el norte de la zona conurbada en CDMX

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Escrito por: Gabriel Hernández
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Más Cuentos de El Faraón por Gabriel Hernández: Hubo un tiempo en la Ciudad de México y zonas conurbadas, en las que se acostumbraba darle un aventón, ayudarle a llegar a su destino a un desconocido, muchas veces de la calle, por el simple hecho de querer ayudarle, un tiempo en el que los conductores de automóviles privados, sabían que no corrían peligro alguno al llevar a quien lo necesitara a su destino o por lo menos acercarlo.

La historia que les voy a relatar, debe haber sucedido por el año 1985 u 86, mi madre conducía un automóvil VW Brasilia, del año 80 de color amarillo. Ese amarillo huevo que se puso muy de moda en aquellos años en aquellos autos de origen alemán. Habíamos ido a alguna diligencia por el norte de la zona conurbada, en la colonia conocida como Las Arboledas, frente a la Iglesia de Corpus Cristi, la cual, por cierto, fue diseñada por el arquitecto Luis Barragán y que es una joya arquitectónica de la zona. Lo anterior como referencia para que sepan de que zona de la colonia estábamos circulando.

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Mi madre, mi hermano y el que les cuenta la historia, veníamos como siempre en la charla familiar, cuando de pronto mi progenitora hizo un movimiento brusco para detener el auto. “Esa señora es actriz” dijo mirando hacia una improvisada “parada” de autobús sobre la avenida Jinetes. “Vamos a darle un aventón”.

Nos detuvimos donde se encontraba esperando el transporte público, como yo venia de copiloto, bajé la ventanilla y desde la posición del conducto la saludó y le dije que íbamos hacia el sur, que si gustaba que la lleváramos. Supongo que ya llevaba un buen rato esperando su transporte sin éxito, por lo que aceptó de inmediato. Pasé al asiento trasero y la señora abordó de copiloto.

Eramos muy jóvenes, mi hermano y yo, no conocíamos realmente, en ese momento quien era la actriz que amablemente acercaríamos a su destino. Pero las dos señoras se pusieron a platicar, fue un tramo largo.

Hablaban de la dificultad para encontrar camiones en aquellos días, del calor que estaba haciendo y de lo agradecida que estaba que mi mamá se hubiera detenido a darle un aventón.

Maricruz Najer, madre de familia de actores

Una vez llegado al punto donde la dejaría, la señora pasajera le firmó una hoja de mi cuaderno de escuela. La firma decía. Con cariño de Maricruz Nájera. Un tiempo después supe, que esa amable señora es nada más y nada menos que la madre de los Bichir.

Ya dedicado al periodismo de espectáculos y una vez que me tocó cubrir una de las producciones en las que Bruno Bichir trabajaba, le conté la historia que les acabo de relatar. Se notó su gusto por recordar viejos tiempos en los que su familia vivía en Las Arboledas, en el municipio de Atizapan de Zaragoza y su agradecimiento por que le dimos un aventón a su mamá, en un tiempo en el que no había nada que temer entre los ciudadanos y ciudadanos de bien. Hoy es una historia diferente.

Más Cuentos de El Faraón por Gabriel Hernández Miranda. “El Faraón Del Espectáculo”
@Faraon_Gabriel

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