La explosión de la pipa de gas en La Concordia, en la alcaldía Iztapalapa de la Ciudad de México (CDMX), dejó un saldo de 32 personas muertas y 94 heridas, convirtiéndose en una de las tragedias más graves registradas en la zona.
Un año después, las autoridades han implementado operativos y sanciones relacionados con el transporte y manejo de gas para reducir la posibilidad de nuevos accidentes.



